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viernes, 1 de agosto de 2014

¿Sabías que el Teatro Leal se inauguró el 11 de septiembre de 1915 y que su edificación fue gracias a la iniciativa de Antonio Leal Martín, un lagunero que nació el 4 de septiembre de 1881, en el nº 10 de la calle Consistorio?


Antonio Leal Martín, el promotor y propietario

El nuevo teatro que llegó para colmar las aspiraciones culturales y recreativas de La Laguna, acorde a su relevancia e intereses. En este caso, no se reformó y mejoró una sala ya existente –como sucedió con el Viana-,  sino que se construyó un verdadero teatro, virtud a la iniciativa privada, pues la Corporación lagunera se había mostrado incapaz de lograr la financiación necesaria para ello. Antonio Leal Martín es el rico filántropo lagunero que hace realidad ese sueño tan largamente acariciado en la Ciudad, con planos del arquitecto Antonio Pintor y una decoración interior firmada por López Ruiz o Manuel Verdugo, entre otros. Nombres más que reconocidos en el ámbito artístico y cultural que auguran la excelencia de la edificación.

Antonio Leal Martín, fue sin duda un filántropo, pues nunca se planteó obtener beneficios económicos de su teatro, tal y como reflejó la prensa en su momento:

“Hemos tenido ocasión de ver los planos del teatro que en La Laguna se propone construir el rico propietario D. Antonio Leal, más que con el deseo de lucro, con el muy plausible de dotar a aquella población de un elemento de vida y atracción”.
“Diario de Tenerife”, 29 de mayo de 1912.

“D. Antonio Leal ha dotado a La Laguna de un edificio con el que ni siquiera soñaba; nos ha dejado un teatro que de no haber sido por un patriota tan desinteresado como él, jamás lo hubiéramos tenido”.
“La Información”, 10 de febrero de 1916.

 A pesar de la significación y trascendencia que el Teatro Leal tenía y tiene para la cuidad de La Laguna, Antonio Leal es una figura, cuando menos, desconocida, que es preciso rastrear, aunque el paso del tiempo haya dejado lagunas ya insoldables. Debemos hacer constar aquí nuestro agradecimiento a la familia de la Cruz, sin cuyas aportaciones hubiera sido imposible dibujar este breve esbozo de Antonio Leal.

Antonio María de la Consolación Leal Martín nació el 4 de septiembre de 1881 en el número 10 de la lagunera calle Consistorio. Hijo de Antonio Leal Leal, natural de La Güira de Melena (Cuba) y de Lucía Martín Pérez, natural de La Laguna, fueron sus abuelos paternos Antonio Leal Méndez, natural de Mazo, y Antonia Leal Domínguez, natural de La Güira De Melena; y, los maternos, Antonio Martín y Bárbara Pérez, ambos vecinos de La Laguna. Fue bautizado el 17 de septiembre de 1881 en su ciudad natal, tal y como consta en el correspondiente Libro de Bautismo del Archivo Histórico Diocesano de San Cristóbal de La Laguna, que reproducimos a continuación.

En la cuidad de La Laguna, diócesis de Tenerife, provincia de Canarias, el diez y siete de septiembre de mil ochocientos ochenta y uno. Yo D. Rafael Gutiérrez y González, cura y párroco rector propio del Sagrario de la Sta. Iglesia Catedral de esta diócesis, Examinador Sinodal de su Obispado y Cura párroco castrense de esta dicha ciudad y con mi autorización, el Presbítero D. José Rodríguez Moure, bautizó solemnemente a un niño que nació a las tres y doce minutos de la tarde del día cuatro del corriente en la calle del Consistorio, casa número diez, al que pongo por nombre Antonio, María de la Consolación, hijo legítimo de D. Antonio Leal y Leal, natural de la Güira de Melena, en la isla de Cuba y de Dña. Lucía Martín y Pérez, que lo es de ésta de La Laguna, de donde son vecinos, casados en esta Parroquia; siendo sus abuelos paternos, D. Antonio Leal Méndez, natural de Mazo en la isla de La Palma y Dña. Antonia Leal y Domínguez, que lo era de la citada Güira de Melena, ambos difuntos, y los maternos, don Antonio Martín, también difunto, y Dña. Bárbara Pérez, de esta vecindad. Fueron sus padrinos D. Ignacio García y Navarro y Dña. Dominga González y Quintana, de esta vecindad, a quines se advirtió el parentesco espiritual que contraían con el bautizado y con sus padres y las demás obligaciones. Y para que conste, extendí la presente que autorizo con mi firma.

Su padre fue un rico hacendado cubano de origen palmero (La Güira De Melena, 1851), vinculado a la producción de café y tabaco, que contrajo matrimonio, hacia 1880 en La Laguna, con la vecina de esta ciudad, Lucía Martín Pérez. Cuando Antonio Leal Martín aún no había cumplido 2 años, su familia se traslada a Cuba, donde reside en la hacienda “Iberia”, propiedad de su padre, y donde éste fallece apenas dos años más tarde, víctima de las denominadas “fiebres tropicales”, dejándolo como heredero de una gran fortuna, con numerosas propiedades, tanto en Cuba como en el norte de Tenerife.

Más tarde, en segundas nupcias, su madre contrae matrimonio, en Cuba alrededor de 1887, con Juan de la Cruz González, natural de Las Breñas (La Palma), que realiza tareas administrativas para la citada hacienda. Posteriormente, en torno a 1887, regresan a La Laguna, donde residen en la Casa Alvarado Bracamonte (Casa de los Capitanes), heredada de Antonio Leal Leal y donde en 1888 nace Juan de la Cruz Martín, primer hermano fruto del segundo matrimonio de Lucía Martín. Sin duda, precipitaron este regreso las “guerras manbissas”, que también serán las causantes de que no podamos disponer de documentación relativa a la familia Leal Martín en Cuba .

Fruto del segundo matrimonio de su madre, Antonio Leal Martín tuvo siete hermanos: Juan, Felisa y Félix (gemelos), Mª Antonia, Amado, Antonio José, Augusto y Venancio de la Cruz Martín (éste último falleció a muy corta edad).

Juan de la Cruz González fue un hombre “siempre preocupado por proporcionar estudios a todos sus hijos, enviándolos a buenos colegios, porque su afán era que tuvieran cultura, con una visión que no se tenía en aquella época”. Mantuvo esa misma inquietud con su hijastro, Antonio Leal, para el que siempre fue un hijo más; de ahí el agradecimiento de éste, “no sólo por ocuparse de sus asuntos económicos , también por su dedicación y ocupación en el terreno afectivo y en su educación”. Así, sabemos que cursó estudios en  el internado del Colegio de San Lorenzo del Escorial.

En 1905, Antonio Leal Martín contrae matrimonio con su prima, María Leal Laserna, hija de José Leal Leal y María Laserna. Fue un matrimonio de conveniencia, a objeto de no dividir las propiedades familiares. Tal vez por ello, los cónyuges se distanciaron prontamente, lo que llevaría a Antonio Leal a ausentarse frecuentemente de la isla, hasta llegar, en torno a 1910, a fijar su residencia en Sevilla. En esta ciudad crece su afición por el mundo de los toros, lo que le llevará a viajar por toda la geografía peninsular para acudir a las plazas con los mejores carteles del momento.

Del matrimonio con su prima hermana nació, en 1906, su única hija, Sara Leal Leal. Vivieron en la casa heredera del padre de Antonio Leal, sita en el nº 5 de la calle del Agua, esquina a Bencomo.

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